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08/04/2014

EEUU autoriza una inyección doméstica contra las sobredosis

Hace años que las autoridades de EEUU están preocupadas por el abuso de sustancias opioides, no sólo drogas como la heroína, sino fármacos legales contra el dolor como la oxicodina o la vicodina. Para tratar de frenar la escalada de muertes provocada por esta adicción, la Agencia del Medicamento (FDA) acaba de autorizar un dispositivo portátil que permitirá administrar una inyección de naloxona a las personas que puedan estar sufriendo una sobredosis en la calle o en su propia casa, sin necesidad de esperar a los equipos médicos.

El dispositivo tiene un tamaño un poco mayor que el de una tarjeta de crédito y contiene en su interior una aguja escondida. Cuando una persona esté sufriendo una sobredosis, alguien de su entorno podrá conectar el dispositivo que, mediante instrucciones verbales, como si fuese un desfibrilador, le irá indiando cómo administrar la inyección de naloxona.

La FDA ha autorizado este sistema -similar a los que se usan para tratar las reacciones alérgicas- en un tiempo récord de cuatro meses, alertada por la escalada de abuso de mórficos en EEUU. Se espera que Evzio (de laboratorios Kaléo) podría estar en el mercado antes de verano, aunque su fabricante aún no ha especificado cuál será su precio de venta.

Se calcula que en EEUU se producen alrededor de 17.000 muertes por sobredosis al año, y las autoridades confían en que disponer de un dispositivo casero para que los familiares o el entorno de las personas con adicción -incluso sin ningún conocimiento médico- pueda reducir esta cifra gracias a la administración inmediata del medicamento.

Eso sí, algunas voces han alertado del riesgo de que esta fórmula casera, que se puede llevar en el bolsillo por su pequeño tamaño, genere una falsa sensación de seguridd en las personas que sufren adicción a los opiodes, que no son sólo drogas como la heroína, sino en un elevado porcentaje se trata de pacientes 'enganchados' a fármacos legales contra el dolor.

Por eso, el fabricante insiste en que esta inyección 'doméstica' no sustituye a la atención médica que debe sufrir una persona que está sufriendo una sobredosis, sino que se trata de un remedio para el primer momento, mientras llegan los sanitarios o se traslada al paciente a un hospital.

La muerte el pasado mes de febrero del actor Philip Seymour Hoffman por una sobredosis de heroína puso de manifiesto en EEUU la preocupación de las autoridades y la comunidad médica por la escalada de adicciones a los mórficos, cuya mortalidad supera ya la de los accidentes de tráfico en aquel país.

Los fármacos de prescripción legal suponen ya la mitad de todas las sobredosis por mórficos y hace algún tiempo que EEUU trata de frenar la prescripción de estas sustancias, limitando por ejemplo el número de recetas, su acceso en los servicios de Urgencias o endureciendo los requisitos para prescribir estos fármacos únicamente en pacientes sin otra opción de tratamiento.
www.elmundo.es



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